La última aventura de Indiana Jones
Bajamos a la tumba y los niños empezaron a correr y jugar por el gran atrio que tiene. Yo
me dedicaba a vigilarles, para que no hicieran alguna de las suyas, y a admirar la tumba
cuando lo vi. No cabía duda alguna. Era él. Estaba arrodillado observando algo, con su
inconfundible sombrero y su látigo enrollado en la cadera y llevaba puesta, como no, su
vieja cazadora de piel.
- Emilio, Esteban, mirad. ¿Sabéis quién es ése señor?.
Los niños miraron hacia el lugar que señalaba con mi dedo índice y tampoco tuvieron
ninguna duda. Salieron corriendo como almas que lleva el diablo gritando: Indi,
Indi...
...Le preguntamos a Indiana por su interés en la tumba que según él había sido un
templo:
- Pues mi opinión, basada en muchos datos, es que en este templo se conservaba la túnica
de Jesús, la misma con la que llevó la cruz a cuestas por las calles de Jerusalén hasta
el Calvario, y la misma que se jugaron a los dados los soldados romanos cuando ya lo
habían crucificado.
...Y ahora vea: localizo en un pueblo sevillano un templo cristiano del siglo IV que fue
antes templo de Mitra y en el que todo apunta a que se guardaba en él la Túnica Sagrada,
la Túnica de Nuestro Señor Jesucristo; me desplazo aquí para recuperarla, y me
encuentro con que una peligrosísima secta satánica está interesada en lo mismo que
yo...
Pasen y lean.
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